Es el lema que encabeza la campaña de conversión en Sociedad Anómina Deportiva que lleva a cabo el Real Unión desde el mes de marzo. Sin embargo, este eslogan debe servir para encarar las eliminatorias por el ascenso a 2ª.
Ha sido un año con altos y bajos donde la Unión (como les gusta a los antiguos) ha estado casi en todo momento coqueteando con los puestos cabeceros; incluso en cierto momento parecía que podía optar al campeonato que finalmente fue para el Eibar y nos dejó cuartos.
Ahora eso es agua pasada. Sólo hay que pensar en el Alicante, que ha sido primero en un grupo disputadísimo y que viene de ganar los últimos cinco partidos de la liga regular. El Real Unión ha sabido dosificar esfuerzos en las últimas jornadas y debe hacer valer eso para estar a tope en el play-off. Mirando el equipo, mi sensación es que en las dos ocasiones anteriores el equipo era mejor. Pero entonces no valió para nada, el destino no se vistió de txuribeltz.
Espero una eliminitoria disputada. El partido de Gal será feucho, agarrado, de estos que no invitan al lucimiento. Ahí deberá notarse si la gente, a pesar de los precios impopulares de la directiva, está con este equipo. Por lo menos, el vecino de la capital de provincia no juega este fin de semana, por lo que algún descarriado se reenganchará. Los tópicos de siempre valen: será primordial mantener la portería a cero, lo más importante del primer partido es no perder la eliminatoria, ... A ver si se cumple. Ya llegará la hora de pensar en el Rico Pérez (30.000 espectadores con un Alicante que juega su n-ésima fase de ascenso consecutiva). Esperemos que llegue con posibilidades reales de pasar de eliminatoria.
Aupa Unión!
martes, 29 de mayo de 2007
Athleticzales al borde de un ataque de nervios
Pocas cosas quedarán que no se hayan dicho de lo que pasó el domingo por la tarde (y no hablo de la jornada electoral, que ya tuvimos bastante con los macroprogramas de ETB) pero ha pasado una mañana, ha pasado una tarde y todavía estoy con los pelos de punta.
Alguna vez tenía que salir algo medio bien. Y salió. Llamémoslo intercesión divina (de la Amatxu de Begoña, de San Mamés o de la Virgen de los Desamparados), llamémoslo factor C (de casta, coraje y cajones), llamémoslo flor, nata, chamba, potra o casualidad, pero al igual que en la jornada 36 del año pasado contra el Zaragoza San Mamés vivió un momento mágico, un momento que los que hemos vivido uno de estos (como a mí me paso contra los maños hace un año) guardamos en un cachito de nuestra memoria.
Falta. Una de tantas que le hacen a Urzaiz y de las que pocas se pitan. Yeste no las está poniendo muy bien, pero el peligro es latente y los defensas lo saben. A uno de ellos se le va la mano... a la camiseta de Aduriz. Como San Pedro: una, dos y hasta tres veces me agarrarás antes de que el árbitro pite penalti. Y el gallo canta y el árbitro pita. El señor de la radio (gracias Marconi, por ese invento que pocos podrán superar) grita: ‘¡Penalti, penalti, penalti, penalti!’
La pena máxima ha supuesto en los últimos tiempos una gran pena para los seguidores rojiblancos, pero la suerte tiene que cambiar. Lo va a tirar Isma: ¡Qué pachorra! ¡Qué tranquilidad! Lo de ahí en adelante lo conocemos todos. Ya dijo Churchill (que no fumaba Winston, sino puros) aquello del ‘Sangre, sudor y lágrimas’.
Los resultados acompañan. Lástima que el Celta gane de penalti injusto y en el último minuto (si eso lo pitan en La Catedral el vizconde Brundete y su secuaces arman la de Dios es Cristo). Tocará sufrir, pero sufriremos con esperanza y dependiendo de nosotros mismos.
Y aviso a navegantes, si por un casual este año el Athletic se salva y no cambian las cosas el año que viene las volverá a pasar canutas, y no estarán los tres descendidos de esta temporada para salvalrde la papeleta.
PS: Aunque los que me conocen, saben de mis preferencias futbolísticas, no puedo dejar de acordarme de algunas gentes de bien que sé que ayer anduvieron por la capital del Viejo Reyno y tuvieron que volver como alma en pena. Irrenconciliables en lo deportivo, pero ¡ánimo Nerea, que sois mucho más que las patatas y los que las siembran! Gora gu ta gutarrak!
Alguna vez tenía que salir algo medio bien. Y salió. Llamémoslo intercesión divina (de la Amatxu de Begoña, de San Mamés o de la Virgen de los Desamparados), llamémoslo factor C (de casta, coraje y cajones), llamémoslo flor, nata, chamba, potra o casualidad, pero al igual que en la jornada 36 del año pasado contra el Zaragoza San Mamés vivió un momento mágico, un momento que los que hemos vivido uno de estos (como a mí me paso contra los maños hace un año) guardamos en un cachito de nuestra memoria.
Falta. Una de tantas que le hacen a Urzaiz y de las que pocas se pitan. Yeste no las está poniendo muy bien, pero el peligro es latente y los defensas lo saben. A uno de ellos se le va la mano... a la camiseta de Aduriz. Como San Pedro: una, dos y hasta tres veces me agarrarás antes de que el árbitro pite penalti. Y el gallo canta y el árbitro pita. El señor de la radio (gracias Marconi, por ese invento que pocos podrán superar) grita: ‘¡Penalti, penalti, penalti, penalti!’
La pena máxima ha supuesto en los últimos tiempos una gran pena para los seguidores rojiblancos, pero la suerte tiene que cambiar. Lo va a tirar Isma: ¡Qué pachorra! ¡Qué tranquilidad! Lo de ahí en adelante lo conocemos todos. Ya dijo Churchill (que no fumaba Winston, sino puros) aquello del ‘Sangre, sudor y lágrimas’.
Los resultados acompañan. Lástima que el Celta gane de penalti injusto y en el último minuto (si eso lo pitan en La Catedral el vizconde Brundete y su secuaces arman la de Dios es Cristo). Tocará sufrir, pero sufriremos con esperanza y dependiendo de nosotros mismos.
Y aviso a navegantes, si por un casual este año el Athletic se salva y no cambian las cosas el año que viene las volverá a pasar canutas, y no estarán los tres descendidos de esta temporada para salvalrde la papeleta.
PS: Aunque los que me conocen, saben de mis preferencias futbolísticas, no puedo dejar de acordarme de algunas gentes de bien que sé que ayer anduvieron por la capital del Viejo Reyno y tuvieron que volver como alma en pena. Irrenconciliables en lo deportivo, pero ¡ánimo Nerea, que sois mucho más que las patatas y los que las siembran! Gora gu ta gutarrak!
domingo, 27 de mayo de 2007
Ya es muy tarde (3)... ¿o no?
Yo sigo pensando que es muy tarde, y que la reacción corajuda de este equipo ha llegado en el preciso instante en que pasó a depender de terceros. Y en esas estamos. Pero las matemáticas (como nos gusta aferrarnos a ellas) nos dan todavía una pequeña chance.
La victoria de ayer fue sudada, y muy sudada (¡qué calor hace siempre en Artaleku!), y también muy gritada por algunos (espero que las cuerdas bucales vuelvan a su sitio para el lunes), pero aunque la tarde había comenzado bien con la derrota de Darien Logroño en el Palau, las cosas se torcieron con la indeseada, que no inesperada, victoria del Teka. Además, por si fuera poco los santanderinos tendrán como rival en la última jornada a un Altea que nada se juega ya después de haber ganado al Arrate ayer (estos de Eibar pierden cuando no deben).
Como resultado de todo esto se debe producir una triple pirueta mortal con doble tirabuzón y un chorrito de limón para que el Bidasoa siga en Asobal. Nos deberemos encomendar a San Judas Tadeo, patrón de las causas perdidas, para que se produzca el milagro. Amén.
La victoria de ayer fue sudada, y muy sudada (¡qué calor hace siempre en Artaleku!), y también muy gritada por algunos (espero que las cuerdas bucales vuelvan a su sitio para el lunes), pero aunque la tarde había comenzado bien con la derrota de Darien Logroño en el Palau, las cosas se torcieron con la indeseada, que no inesperada, victoria del Teka. Además, por si fuera poco los santanderinos tendrán como rival en la última jornada a un Altea que nada se juega ya después de haber ganado al Arrate ayer (estos de Eibar pierden cuando no deben).
Como resultado de todo esto se debe producir una triple pirueta mortal con doble tirabuzón y un chorrito de limón para que el Bidasoa siga en Asobal. Nos deberemos encomendar a San Judas Tadeo, patrón de las causas perdidas, para que se produzca el milagro. Amén.
sábado, 26 de mayo de 2007
100 años del Duke
Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de uno de los más grandes del cine, John Wayne. Algunos me tacharán de exagerado y dirán que era un mal actor; otros lo repudiarán por su ideología ultraconservadora, pero una carrera estelar de más de treinta años (sin tener en cuenta los tiempos de las decenas de películas de serie B que le toco interpretar) no la puede tener un intérprete mediocre.
Fue capaz de crear un personaje, con menos matices al principio y tremendamente consolidado al final; un personaje que estaba por encima del género que abordase. Varias películas memorables me vienen a la cabeza y, si alguien tiene un poquito de gusto por el Hollywood más clásico y no tiene visto alguno de estos títulos, allá van unas pequeñas recomendaciones:
-En los westerns, la lista podría ser interminable, pero por escoger cinco me quedo con ‘La Diligencia’ (inicio del matrimonio Ford-Wayne y aparición de ese escenario natural legendario que es el ‘Monument Valley’), ‘El Dorado’ (espectacular remake de “Río Bravo”, corregido y aumentado, acompañado de Robert Mitchum y James Caan, Sony Corleone en ‘El Padrino’), “El hombre que mató a Liberty Valance” (con otro de los enormes, James Stewart, y con Lee Marvin haciendo de malo maloso) y Río Rojo (espectacular duelo interpretativo con Montgomery Clift). Por su puesto, falta la más grande entre las grandes, ‘Centauros del desierto’: ¡qué escándalo de película con ese tío Ethan saliendo con su andar tan característico por la puerta!
-En el resto (que John Wayne no hizo sólo westerns), dos auténticas maravillas: “Hatari!”, película de aventuras y safaris, y por su puesto, una historia bella en la verde Irlanda con ese pedazo de pelirroja que era Maureen O’Hara, “El hombre tranquilo”.
Si alguien tiene fe en mi gusto cinematográfico y no tiene vista ninguna de estas películar, que se agencie alguna/s, se coja un pozal de palomitas en una tarde de lluvia y disfrute de este placer. No hace falta Dolby Surround, sólo ganas de disfrutar.
Por cierto, se llamaba Marion Morrison. Gracias a Dios se cambió el nombre.
Fue capaz de crear un personaje, con menos matices al principio y tremendamente consolidado al final; un personaje que estaba por encima del género que abordase. Varias películas memorables me vienen a la cabeza y, si alguien tiene un poquito de gusto por el Hollywood más clásico y no tiene visto alguno de estos títulos, allá van unas pequeñas recomendaciones:
-En los westerns, la lista podría ser interminable, pero por escoger cinco me quedo con ‘La Diligencia’ (inicio del matrimonio Ford-Wayne y aparición de ese escenario natural legendario que es el ‘Monument Valley’), ‘El Dorado’ (espectacular remake de “Río Bravo”, corregido y aumentado, acompañado de Robert Mitchum y James Caan, Sony Corleone en ‘El Padrino’), “El hombre que mató a Liberty Valance” (con otro de los enormes, James Stewart, y con Lee Marvin haciendo de malo maloso) y Río Rojo (espectacular duelo interpretativo con Montgomery Clift). Por su puesto, falta la más grande entre las grandes, ‘Centauros del desierto’: ¡qué escándalo de película con ese tío Ethan saliendo con su andar tan característico por la puerta!
-En el resto (que John Wayne no hizo sólo westerns), dos auténticas maravillas: “Hatari!”, película de aventuras y safaris, y por su puesto, una historia bella en la verde Irlanda con ese pedazo de pelirroja que era Maureen O’Hara, “El hombre tranquilo”.
Si alguien tiene fe en mi gusto cinematográfico y no tiene vista ninguna de estas películar, que se agencie alguna/s, se coja un pozal de palomitas en una tarde de lluvia y disfrute de este placer. No hace falta Dolby Surround, sólo ganas de disfrutar.
Por cierto, se llamaba Marion Morrison. Gracias a Dios se cambió el nombre.
domingo, 20 de mayo de 2007
Naufragando bajo la lluvia
Gene Kelly habría disfrutado en la Romareda: esa lluvia, esos charcos, esa farola a la que agarrarse (Pino Zamorano). Los nuestros parecían de secano: intentaron montar un castillo, pero ni tan siquiera hicieron el castillo en el aire como Alberto Cortez, sino que montaron un triste castillo en la arena, sin foso ni puerta levadiza que lo protegiese, de manera que con la primera ola, el castillo se vino abajo.
Quince minutos duró la contienda. El Athletic voluntarioso, intentando salir rápido a la contra sin desguarnecer la defensa. Pero, a quien vamos a engañar a estas alturas de la película, somo como Pierre Nodoyuna. Un mazazo, dos mazazos... ¡gol de Aduriz! Nos encomendamos a la virden de Begoña.
¡Penalti! Es clamoroso. Lo hemos visto mi madre, mi hermano, yo y el sofá, lo ha visto el de Radio Euskadi y hasta en la SER lo han visto (no cuento a Poli Rincón, por razones evidentes). Pero ahí está el factor X, ese árbitro que tiene algo especial para no ver penaltis de libro ni faltas que rompen la pierna por cinco partes distintas.
Cuidado con la contra, ya no vale lamentarse; ya tendremos alguna otra para emp... Gol del Zaragoza. Otra vez con el culo al aire. 3-1 y el partido tirado a la basura. Bueno... vamos a ver si ensayamos algo para otro partido. Venga... jugadas a balón parado. ¡Qué golazo de Murillo! Lástima que se equivoque de portería.
La segunda parte, a título de inventario. Puede llegar el quinto y el sexto, como en las corridas de toros. Sin embargo, metemos dos, uno de penalti donde César debió ser expulsado. En diez minutos más nos quedamos a la orilla del milagro... y Pino Zamorano pita antes de que dé la horilla. Es una estrategia de Villar, para que no se vea tan claro cómo nos favorecen los árbitros.
Y esta tarde a rezar: lo único que podría salvarnos es una alineación indebida de la Real y el Celta a la vez.
Las primeras palabras de mañana están claras: “Javier, ¡mal!”.
Quince minutos duró la contienda. El Athletic voluntarioso, intentando salir rápido a la contra sin desguarnecer la defensa. Pero, a quien vamos a engañar a estas alturas de la película, somo como Pierre Nodoyuna. Un mazazo, dos mazazos... ¡gol de Aduriz! Nos encomendamos a la virden de Begoña.
¡Penalti! Es clamoroso. Lo hemos visto mi madre, mi hermano, yo y el sofá, lo ha visto el de Radio Euskadi y hasta en la SER lo han visto (no cuento a Poli Rincón, por razones evidentes). Pero ahí está el factor X, ese árbitro que tiene algo especial para no ver penaltis de libro ni faltas que rompen la pierna por cinco partes distintas.
Cuidado con la contra, ya no vale lamentarse; ya tendremos alguna otra para emp... Gol del Zaragoza. Otra vez con el culo al aire. 3-1 y el partido tirado a la basura. Bueno... vamos a ver si ensayamos algo para otro partido. Venga... jugadas a balón parado. ¡Qué golazo de Murillo! Lástima que se equivoque de portería.
La segunda parte, a título de inventario. Puede llegar el quinto y el sexto, como en las corridas de toros. Sin embargo, metemos dos, uno de penalti donde César debió ser expulsado. En diez minutos más nos quedamos a la orilla del milagro... y Pino Zamorano pita antes de que dé la horilla. Es una estrategia de Villar, para que no se vea tan claro cómo nos favorecen los árbitros.
Y esta tarde a rezar: lo único que podría salvarnos es una alineación indebida de la Real y el Celta a la vez.
Las primeras palabras de mañana están claras: “Javier, ¡mal!”.
Ya es muy tarde (2)... o engordar para morir
Dos horas pegado a la pantalla del ordenador viendo la insulsa página de la Liga Asobal. Una victoria en Granoller. ¡Bien chavales! Bazan garaia! Pero, sin embargo, resulta un esfuerzo baldío, como la semilla que el sembrador salió a sembrar y cayo en terreno estéril.
El Bidasoa está obligado a ganar al CAI Aragón y a apelar al milagro en el Universitario de Pamplona. Puede que el Portland tenga la Liga perdida para cuando se celebre ese partido, incluso puede que el próximo fin de semana estemos ya en División de Honor B, pero si nos jugamos algo en Pamplona y caemos por una vez, y sin que sirva de precedente, no podré echarle la culpa a Zupo.
Tengo malísimos recuerdos de mi única visita a Pamplona. Yo era un chaval (como ahora) menor de edad y tuvimos la bonita idea de hacer una visitilla al pabellón Arrosadía. El ambiente, espectacular, con un público entregado y bastante faltón. Por entonces, el Bidasoa era un grande y a San Antonio no había llegado el dinero fresco de los cementeros. Allí había un ídolo, uno de los más grandes en la portería, Sandru Bulligan. Espectacular el fervor con el que los parroquianos aclamaban cada acción del guardameta rumano (esto me recuerda una cancioncilla); ya empezaban a subírsenos a las barbas: 26-26. Por cierto, ese mismo día Abraham Olano ganaba una contrarreloj en la Vuelta a España.
Abraham y Bidasoa, ¡cómo pasa el tiempo!
El Bidasoa está obligado a ganar al CAI Aragón y a apelar al milagro en el Universitario de Pamplona. Puede que el Portland tenga la Liga perdida para cuando se celebre ese partido, incluso puede que el próximo fin de semana estemos ya en División de Honor B, pero si nos jugamos algo en Pamplona y caemos por una vez, y sin que sirva de precedente, no podré echarle la culpa a Zupo.
Tengo malísimos recuerdos de mi única visita a Pamplona. Yo era un chaval (como ahora) menor de edad y tuvimos la bonita idea de hacer una visitilla al pabellón Arrosadía. El ambiente, espectacular, con un público entregado y bastante faltón. Por entonces, el Bidasoa era un grande y a San Antonio no había llegado el dinero fresco de los cementeros. Allí había un ídolo, uno de los más grandes en la portería, Sandru Bulligan. Espectacular el fervor con el que los parroquianos aclamaban cada acción del guardameta rumano (esto me recuerda una cancioncilla); ya empezaban a subírsenos a las barbas: 26-26. Por cierto, ese mismo día Abraham Olano ganaba una contrarreloj en la Vuelta a España.
Abraham y Bidasoa, ¡cómo pasa el tiempo!
miércoles, 16 de mayo de 2007
Ya es muy tarde...
...para remediar todo lo que ha pasado,
ya es muy tarde para revivir nuestro viejo querer.
Preferible para ti que olvides el pasado.
Ya es muy tarde, si tratas de volver resígnate a perder.
Se ha hecho tarde y ha caído la luz dejándonos en una oscuridad tal que no se adivina cuándo volverá a amanecer. Más de veinte años luchando codo con codo con los mejores, viendo pasar a estrellas riutilantes del firmamento balonmaníticos. De buenas a primeras me vienen a la cabeza nombres como Gislasson, Wenta, Svensson, Perunicic, Kisselev, ... a los que se unen gente de la casa como Salcedo, Pombar, Juanín Aguirregomezcorta, Iñaki Ordóñez.
Todos ellos y muchos más defendieron una camiseta que se paseó con honor por toda Europa. Hoy la realidad es bien distinta: desde que Elgorriaga abandonase su lugar como patrocinador hemos vivido de las ayudas públicas y del apoyo de patrocinadores más pequeños que sólo en contadas ocasiones han permitido al Bidasoa juntar una plantilla acorde con su historia reciente.
Pero este año algo se ha roto. El apoyo de la afición se perdió hace bastante: Irun es una ciudad fría que mira demasiado para el gusto de algunos entre los que me incluyo a la capital. Eso se ha traducido en gradas semivacías y descenso en el número de socios. Y que no me vengan con milongas como hace dos sábados de que el Bidasoa se había vuelto a reencontrar con Irun y con la provincia ¿con la provincia? Está muy ocupada en otro menesteres. Con el Bidasoa estamos los de siempre, y luego están los que van de gorra.
La gota que colmó el vaso caía ayer. El presidente se despachaba a gusto sobre la actitud de los jugadores y en los últimos días han salido en la prensa noticias que dejan a las claras que la salvación es un imposible: el equipo lleva tres meses sin cobrar y la semana pasada amenazó en firme con un plante, el entrenador siente que es discutido por muchos y hace tiempo que ofreció la cabeza, varios jugadores tienen apalabrado el cambio de camiseta, ...
Por tanto, Bidasoa está abocado al descenso salvo milagro (tengo fe todavía). Pero eso no es lo más grave. Mucho peor es la situación social y económica en que pueda quedar. Ahí se verá si la ciudad de Irun y la provincia están con ese equipo que lo ganó todo en su día.
Que Dios reparta suerte.
ya es muy tarde para revivir nuestro viejo querer.
Preferible para ti que olvides el pasado.
Ya es muy tarde, si tratas de volver resígnate a perder.
Se ha hecho tarde y ha caído la luz dejándonos en una oscuridad tal que no se adivina cuándo volverá a amanecer. Más de veinte años luchando codo con codo con los mejores, viendo pasar a estrellas riutilantes del firmamento balonmaníticos. De buenas a primeras me vienen a la cabeza nombres como Gislasson, Wenta, Svensson, Perunicic, Kisselev, ... a los que se unen gente de la casa como Salcedo, Pombar, Juanín Aguirregomezcorta, Iñaki Ordóñez.
Todos ellos y muchos más defendieron una camiseta que se paseó con honor por toda Europa. Hoy la realidad es bien distinta: desde que Elgorriaga abandonase su lugar como patrocinador hemos vivido de las ayudas públicas y del apoyo de patrocinadores más pequeños que sólo en contadas ocasiones han permitido al Bidasoa juntar una plantilla acorde con su historia reciente.
Pero este año algo se ha roto. El apoyo de la afición se perdió hace bastante: Irun es una ciudad fría que mira demasiado para el gusto de algunos entre los que me incluyo a la capital. Eso se ha traducido en gradas semivacías y descenso en el número de socios. Y que no me vengan con milongas como hace dos sábados de que el Bidasoa se había vuelto a reencontrar con Irun y con la provincia ¿con la provincia? Está muy ocupada en otro menesteres. Con el Bidasoa estamos los de siempre, y luego están los que van de gorra.
La gota que colmó el vaso caía ayer. El presidente se despachaba a gusto sobre la actitud de los jugadores y en los últimos días han salido en la prensa noticias que dejan a las claras que la salvación es un imposible: el equipo lleva tres meses sin cobrar y la semana pasada amenazó en firme con un plante, el entrenador siente que es discutido por muchos y hace tiempo que ofreció la cabeza, varios jugadores tienen apalabrado el cambio de camiseta, ...
Por tanto, Bidasoa está abocado al descenso salvo milagro (tengo fe todavía). Pero eso no es lo más grave. Mucho peor es la situación social y económica en que pueda quedar. Ahí se verá si la ciudad de Irun y la provincia están con ese equipo que lo ganó todo en su día.
Que Dios reparta suerte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)