Entender un contrato de trabajo me ha parecido siempre una cosa tremenda. Hace unos días en una reunión asistí al mayor desparrame dialéctico de toda mi vida sobre esos temas. En un infinitesimal de tiempo pasaron ante mis ojos palabros como base imputable, líquido, devengo, EPSV, ... ¡Madre del amor hermoso! Pero bueno, todo sea por una buena causa.
A los dos días tuve otro de esos momentazos que nos regala la vida, que es pasar por una oficina de la Administración Pública. Me sentí como Asterix a la hora de superar “las doce pruebas”.
Ventanilla de Información: Buenos días, ¿qué desea?
Servidor de Vds: Me encuentro en esta situación y vengo a hacer los trámite tal y cual.
V: Muy bien. Debe usted pasar primero por el mostrador de desempleo, luego por el de prestaciones y luego por el de capitalización. Para cada uno de ellos debe coger un ticket diferente y esperar su turno.
Cada mostrador una aventura, en uno te das cuenta de que saben hasta si te levantas apoyando primero el pie izquierdo o en el derecho, en otro te hacen rellenar un papel igual a otro que ya llevar cumplimentado, en otro el funcionario de turno te habla en inglés a ratos y canturrea (odio la gente que canturrea cuando trabaja), una te mira con cara de que le debes dinero, ... ¡HORROR!
Como diría el hombre que susurraba a las placas: ¿Por qué es todo tan complicado?
miércoles, 12 de septiembre de 2007
viernes, 7 de septiembre de 2007
Zorionak, Hondarribia!
Huele a fiesta desde hace muchos días en la vecina localidad hondarribitarra. Desde el 31 de agosto, han sido cientos los vecinos de esa localidad en particular y de la comarca del Bidasoa en general que se han acercado al Santuario de Guadalupe para seguir la novena de la Virgen.
Todos esos esfuerzos culminarán, un año más como se viene haciendo desde 1639, con la renovación del voto hecho en 1638, la promesa de celebrar el 8 de septiembre, festividad de la Natividad de María, ese acto de agradecimiento por la liberación del asedio al que fue sometido la ciudad.
Los hondarribitarras se aprestan a renovar dicho voto de una manera sentida y vivida. Hoy se han rezado el “Te Deum” e interpretado la maravillosa Salve de Hilarión Eslava y mañana el Alarde supondrá el brillante punto y seguido a este recordatorio. Las aceras estarán repletas en la calle Mayor desde varias horas antes para
que, cuando a las nueve en punto de la mañana, los hacheros crucen el arco de Santa María, los corazones de miles de personas salten al ritmo de la música.
La solemnidad del acto y la alegría de un día de fiesta se entremezclaran para dar lugar, un año más, al Alarde hasta que el “Rompan filas” de la tarde y los sones del Zapatero recuerden que queda un poco menos para el año que viene.
Todos esos esfuerzos culminarán, un año más como se viene haciendo desde 1639, con la renovación del voto hecho en 1638, la promesa de celebrar el 8 de septiembre, festividad de la Natividad de María, ese acto de agradecimiento por la liberación del asedio al que fue sometido la ciudad.Los hondarribitarras se aprestan a renovar dicho voto de una manera sentida y vivida. Hoy se han rezado el “Te Deum” e interpretado la maravillosa Salve de Hilarión Eslava y mañana el Alarde supondrá el brillante punto y seguido a este recordatorio. Las aceras estarán repletas en la calle Mayor desde varias horas antes para
que, cuando a las nueve en punto de la mañana, los hacheros crucen el arco de Santa María, los corazones de miles de personas salten al ritmo de la música.La solemnidad del acto y la alegría de un día de fiesta se entremezclaran para dar lugar, un año más, al Alarde hasta que el “Rompan filas” de la tarde y los sones del Zapatero recuerden que queda un poco menos para el año que viene.
jueves, 6 de septiembre de 2007
Ciao, Luciano
Una nueva voz ha pasado hoy a engrosar las filas de los coros celestiales y no es una voz cualquiera. Se trata de la voz del tenor que más repercusión ha tenido en la segunda mitad del s.XX. Dominador absoluto de los escenarios operísticos desde mediados de los 60 hasta finales de los 80, dejó muestra de su extradionaria voz a la que sólo podía igualar su bonhomía.Desde su debut en 1961 en el papel de Rodolfo dejó claro que iba a ser un tenor que marcaría un antes y un después. Coronado como rey del Do agudo, su voz de tenor lírico conquisto poco a poco La Scala, el Covent Garden hasta llegar al Metropolitan de Nueva York, donde fue protagonista de varios hitos:
-hizó enloquecer al público durante varias funciones en 1972 con los 9 Do agudos presentes en “La fille du régiment” ganándose una portada en la revista Time.
-fue protagonista de la primera ópera retransmitida en directo por televisión desde el Met en 1977 (La Bohème).
Lanzado a la fama mundial, se aprovechó de ella para en los últimos tiempos encabezar proyectos de distinta índole: “Los tres tenores” junto con sus amigos Domingo y Carreras, “Pavarotti&Friends” con figuras de la música pop. Criticado por muchos viendo que se estaba alejando de las líneas más puras de la ópera, sin embargo presentó esta disciplina al gran público de manera que pudiera ser digerida por éste.
Se acercó a nosotros en alguna que otra ocasión (y creo que también tuvo alguna cancelación), pasando por el Coliseo Albia para cantar Manon o la previamente citada “La fille du régiment”. Además, fue protagonista de uno de los actos más importantes del centenario del Athletic Club de Bilbao, protagonizando un concierto ante cerca de 30.000 personas en el campo de fútbol de San Mamés.
En definitiva, pese a las críticas recibidas en los últimos tiempo, Luciano nos deja el recuerdo de sus actuaciones en las que personajes como Rodolfo en “La bohème”, Nemorino en “L’elisir d’amore” o Tonio en “La fille du régiment”, eran sus mejores interpretaciones, dado que todos estos roles presentaban una personalidad similar a la del afable Pav.
Personalmente, siempre ha sido uno de mis preferidos junto con Alfredo Kraus. Probablemente, es el primero que recuerdo haber visto en televisión cuando en los años 80 la televisión francesa le dedicaba bastantes veladas (ya podrían aprender algunos por aquí). Seguramente, habría muchos tenores mejores que él cantando muchos papeles y, sobre todo, en el aspecto interpretativo, pero su voz inconfundible transmitía algo que otros no han podido igualar.
El tiempo pondrá a cada uno en su sitio pero, indudablemente, Luciano Pavarotti, que conoció la fama y la gloria en vida, ocupará ahora también lugar de tronío en el Olimpo musical.
All'alba vincerò
sábado, 1 de septiembre de 2007
Pseudoperiodismo
Uno ya no puede ni leer tranquilo el periódico con tanto juntaletras como anda suelto por ahí. Aunque como reza este blog mi corazón es txuribeltz y rojiblanco (el orden de los factores en este caso es indisoluble que diría el otro) como lector del primer periódico de la provincia acostumbro a detenerme en las páginas de información sobre el enemigo y cuál es mi sorpresa cuando ayer encuentro un error garrafal, mayúsculo, impropio de gente que se precie de conocer el fútbol de la provincia, de TODA la provincia (que aunque a algunos les duela Gipuzkoa empieza en Irun).
Titular gigantesco: “La Real no juega un partido de Liga contra un equipo guipuzcoano desde 1941”. (http://www.diariovasco.com/20070831/deportes/beti-erreala/real-juega-partido-liga-20070831.html) Falso, falso, falso. ¿Cómo se puede ser tan torpe? Se me revuelve el estómago y se me suben los colores. No tengo más que consultar alrededor, a las fuentes que me amamantaron y me enseñaron mi Credo futbolístico. Eso y una mirada a la historia del Real Unión permite corroborar el error, por lo que raudo y veloz elevo mi voz en misiva a El Diario Vasco:
Imprecisión histórica
Escribe Fernando Becerril en la sección de deportes que “la Real no juega un partido de Liga contra un equipo guipuzcoano desde 1941”. Si no me equivoco, ese dato es incorrecto dado que Real Unión y Real Sociedad coincidieron en Segunda División en la temporada 64/65 en partidos disputados el 22/11/1964 y el 07/03/1965. Fue la única temporada de esa época que el Real Unión permaneció en Segunda y coincidió con el equipo de la capital, y dicho último partido finalizo con victoria unionista por 1-3.
Por tanto, “las circunstancias del fútbol” tardaron un poco más en romper “la vieja rivalidad entre Real Unión y Real Sociedad”, una rivalidad que algunos todavía mantenemos y confiamos tener ocasión de reeditar dentro de poco, ahora que estamos un poquito más cerca de los vecinos. ¡Aupa Unión!
Ciertamente, no tenía esperanzas de que la publicaran y, en efecto, una vez más y ya van unas cuantas no me han publicado la carta, pero al menos han tenido la vergüenza torera de, en su edición impresa de hoy, recoger su error en un breve. Al César lo que es del César, a Dios lo que es de Dios, y a los unionistas lo nuestro.
P.D. Nos deben de tener manía porque hace quince días, con motiva de la Semana Grande donostiarra, y en entrevista a Natxo de Felipe, decían “Joan den ostegunean Donostiako Konstituzio Plazan izan genuen Gipuzkoako hiriburuko Udal Bandarekin batera Banda band biraren aurreneko kontzertua eskaintzen”. Más juntaletras. Tocaron con la Banda de Música “Ciudad de Irún”. De hecho creo que San Sebastián no tiene banda municipal.
Titular gigantesco: “La Real no juega un partido de Liga contra un equipo guipuzcoano desde 1941”. (http://www.diariovasco.com/20070831/deportes/beti-erreala/real-juega-partido-liga-20070831.html) Falso, falso, falso. ¿Cómo se puede ser tan torpe? Se me revuelve el estómago y se me suben los colores. No tengo más que consultar alrededor, a las fuentes que me amamantaron y me enseñaron mi Credo futbolístico. Eso y una mirada a la historia del Real Unión permite corroborar el error, por lo que raudo y veloz elevo mi voz en misiva a El Diario Vasco:
Imprecisión histórica
Escribe Fernando Becerril en la sección de deportes que “la Real no juega un partido de Liga contra un equipo guipuzcoano desde 1941”. Si no me equivoco, ese dato es incorrecto dado que Real Unión y Real Sociedad coincidieron en Segunda División en la temporada 64/65 en partidos disputados el 22/11/1964 y el 07/03/1965. Fue la única temporada de esa época que el Real Unión permaneció en Segunda y coincidió con el equipo de la capital, y dicho último partido finalizo con victoria unionista por 1-3.
Por tanto, “las circunstancias del fútbol” tardaron un poco más en romper “la vieja rivalidad entre Real Unión y Real Sociedad”, una rivalidad que algunos todavía mantenemos y confiamos tener ocasión de reeditar dentro de poco, ahora que estamos un poquito más cerca de los vecinos. ¡Aupa Unión!
Ciertamente, no tenía esperanzas de que la publicaran y, en efecto, una vez más y ya van unas cuantas no me han publicado la carta, pero al menos han tenido la vergüenza torera de, en su edición impresa de hoy, recoger su error en un breve. Al César lo que es del César, a Dios lo que es de Dios, y a los unionistas lo nuestro.
P.D. Nos deben de tener manía porque hace quince días, con motiva de la Semana Grande donostiarra, y en entrevista a Natxo de Felipe, decían “Joan den ostegunean Donostiako Konstituzio Plazan izan genuen Gipuzkoako hiriburuko Udal Bandarekin batera Banda band biraren aurreneko kontzertua eskaintzen”. Más juntaletras. Tocaron con la Banda de Música “Ciudad de Irún”. De hecho creo que San Sebastián no tiene banda municipal.
viernes, 24 de agosto de 2007
En capilla
Agosto va terminando lo cual tiene su parte buena y su parte mala, como todo. Lo positivo es evidente... VUELVE EL FÚTBOL. Servidor se amolda a cualquier tipo de acontecimiento deportivo retransmitido por radio o televisión y el verano es fenomenal para disfrutar de las regatas de traineras (aunque este año algunos más que disfrutar estamos padeciendo con la trainera verde, que no acaba de carburar), de la pelota, etc, pero un domingo sin fútbol... c’est ne pas la même chose.
Lo reconozco, soy un auténtico enfermo futbolero (a algunas mentes simples no nos da para más) por lo que esta tarde he estado poniéndome en situación para lo que viene repasando cortes radiofónicos del año pasado y viejos recortes de periódico de tiempos más gloriosos.
Ya lo dijo Ruben Darío:
«Juventud divino tesoro/¡ya te vas para no volver!». Desde luego la gloria de algunos se fue a por tabaco y no se supo más de ella. Pero bueno, como hombre de fe que soy (y viendo además que seguimos conservando la vieja tradición de subir a Begoña a honrar a la Amatxu) apuesto por una buena campaña, por recuperar pasito a pasito el lugar preeminente que la Historia nos reservó hace ciento nueve años o, al menos, hacer bien las cosas que, dentro de nuestras creencias, podemos llevar a cabo (y eso que no confío mucho en los gestores actuales, que me parecen muy cercanos a los carteros).
Me conformo con no tener que pasar agonía semejante a la del año pasado, cuando los domingos tocaban misterios dolorosos y los lunes dolor de cabeza. Amén.
Lo reconozco, soy un auténtico enfermo futbolero (a algunas mentes simples no nos da para más) por lo que esta tarde he estado poniéndome en situación para lo que viene repasando cortes radiofónicos del año pasado y viejos recortes de periódico de tiempos más gloriosos.
Ya lo dijo Ruben Darío:
«Juventud divino tesoro/¡ya te vas para no volver!». Desde luego la gloria de algunos se fue a por tabaco y no se supo más de ella. Pero bueno, como hombre de fe que soy (y viendo además que seguimos conservando la vieja tradición de subir a Begoña a honrar a la Amatxu) apuesto por una buena campaña, por recuperar pasito a pasito el lugar preeminente que la Historia nos reservó hace ciento nueve años o, al menos, hacer bien las cosas que, dentro de nuestras creencias, podemos llevar a cabo (y eso que no confío mucho en los gestores actuales, que me parecen muy cercanos a los carteros).Me conformo con no tener que pasar agonía semejante a la del año pasado, cuando los domingos tocaban misterios dolorosos y los lunes dolor de cabeza. Amén.
domingo, 19 de agosto de 2007
Una noche en la ópera: ¡Qué grande es el Cine!
Hoy es uno de esos días señalados en la efeméride cinematográfica puesto que se cumplen 30 años del fallecimiento de Groucho Marx. Como ocurriera entonces, y a pesar de la relevancia del personaje, los medios de comunicación se han acordado discretamente de la fecha a diferencia de lo sucedido con el aniversario de la muerte de Elvis Presley. El 19 de agosto de 1977 Estados Unidos y parte del extranjero seguía todavía conmocionado por la pérdida del rey del rock y la muerte de Groucho pasó de puntillas.
No vamos a hablar aquí de la biografía del hombre del falso bigote y el andar vacilón, puesto que está todo dicho y quien quiera podrá encontrar suficientes referencias. Simplemente una recomendación: acérquense a la filmografía de los Marx y al mundo que los rodeó, historias tan increíbles (algunas de ellos incluso inventadas por el propio Groucho) como las de los hermanos sólo podían dar lugar a películas como las que hicieron.
Algunos, los que sólo saben beber de las exquisitas fuentes del humor y el cine en toda su pureza, todavía los seguirán despreciando y dirán que eso no es cine; puede que así sea, que sus películas sólo sean una excusa para la verborrea e irreverencia de Groucho, la picaresca de Chico y el humor físico de Harpo (a quien el propio Buster Keaton ayudó a preparar alguno de sus gags); que sea humor de vodevil (al fin y al cabo, las acciones y chistes que tan espontáneos parecían en las películas habían circulado previamente por todo el país para ser moldeados y mejorados en función de la respuesta del público de los teatros.
Da igual. Las películas de los hermanos Marx ocupan un lugar en el imaginario popular y cada vez que se visionan se puede descubrir algo nuevo. Si os da miedo el blanco y negro o pensáis que los números musicales están de sobra en la película, puede que tengáis razón, pero eso no debe ser óbice ni cortapisa para darles una oportunidad.
Y para empezar por algún lado, nada mejor que “Una noche en la ópera”, película con no menos de media docena de escenas cómicas memorables y que la mayoría conoceréis:
-La parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.
-La escena del camarote.
-...
Además la película es recomendable por partida doble, ya que además de la parte de la risa, incluye grandes escenas de la ópera “Il trovatore” de Verdi. Disfrutadla, y si puede ser, hacedlo en versión original, porque algunos de los números cómicos pierden al ser doblados al castellano.
P.D.: Por supuesto, no podría de faltar una de las innumerables citas que nos dejó Julius: “En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste”.
No vamos a hablar aquí de la biografía del hombre del falso bigote y el andar vacilón, puesto que está todo dicho y quien quiera podrá encontrar suficientes referencias. Simplemente una recomendación: acérquense a la filmografía de los Marx y al mundo que los rodeó, historias tan increíbles (algunas de ellos incluso inventadas por el propio Groucho) como las de los hermanos sólo podían dar lugar a películas como las que hicieron.
Algunos, los que sólo saben beber de las exquisitas fuentes del humor y el cine en toda su pureza, todavía los seguirán despreciando y dirán que eso no es cine; puede que así sea, que sus películas sólo sean una excusa para la verborrea e irreverencia de Groucho, la picaresca de Chico y el humor físico de Harpo (a quien el propio Buster Keaton ayudó a preparar alguno de sus gags); que sea humor de vodevil (al fin y al cabo, las acciones y chistes que tan espontáneos parecían en las películas habían circulado previamente por todo el país para ser moldeados y mejorados en función de la respuesta del público de los teatros.
Da igual. Las películas de los hermanos Marx ocupan un lugar en el imaginario popular y cada vez que se visionan se puede descubrir algo nuevo. Si os da miedo el blanco y negro o pensáis que los números musicales están de sobra en la película, puede que tengáis razón, pero eso no debe ser óbice ni cortapisa para darles una oportunidad.
Y para empezar por algún lado, nada mejor que “Una noche en la ópera”, película con no menos de media docena de escenas cómicas memorables y que la mayoría conoceréis:
-La parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.
-La escena del camarote.
-...
Además la película es recomendable por partida doble, ya que además de la parte de la risa, incluye grandes escenas de la ópera “Il trovatore” de Verdi. Disfrutadla, y si puede ser, hacedlo en versión original, porque algunos de los números cómicos pierden al ser doblados al castellano.
P.D.: Por supuesto, no podría de faltar una de las innumerables citas que nos dejó Julius: “En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste”.
miércoles, 15 de agosto de 2007
Una noche en la ópera: la función y la guinda final
Después de todas las vicisitudes sufridas hasta entonces la tarde sólo podía mejorar. Nunca había estado en el auditorio principal del Kursaal y la verdad es que impresiona, sobre todo si tienes la ocasión de ocupar las localidades más altas (las butacas principales habían volado con tremenda rapidez y, evidentemente, las primeras filas quedaban reservadas para los gerifaltes). A pesar de que el escenario quedaba muy lejos y se veía todo pequeño y muy abajo (la próxima vez iré con impertinentes) aquello me parecía la cumbre de los auditorios acostumbrado a la pequeñez, estrechez e incomodidad del Amaia de Irun.
Eso sí, por muy elegante que sea el sitio aquello de que “Aunque la mona se vista de seda mona se queda” se cumple en Irun, en la capital y en Tegucigalpa. Hay mucha gente que va a figurar y que no guarda las mínimas normas de cortesía: ya no hablo de etiqueta, porque aquello de que a la ópera se va de punta en blanco es algo muy clasista y ha quedado en el baúl de los recuerdos, sino de toda esa gente que está esperando a que comience la función para abrir el bolso, sacar el caramelito, quitarle el plástico, carraspear, ... o los que se aburren antes de tiempo y se dedican a mirar la hora en el reloj haciendo uso de su esfera luminosa.
Pero bueno, a pesar de eso y otras cosas, cada vez que se apagan las luces y sube el telón se me pone la piel de gallina porque sé que puedo disfrutar de un espectáculo sin igual, aunque a veces las expectativas superen ligeramente al resultado. La verdad es que la representación no fue memorable; no me voy a meter con el quehacer de los cantantes y los músicos, porque para eso ya están los críticos (a los que muchas veces no hago caso, porque no me considero de sabiduría tal como para apreciar esos detalles de los que hablan sólo por el placer de leerse al día siguiente), pero quizás esperaba algo más de la puesta en escena de la que tanto se había hablado. Tratándose de una historia de fantasía, me pareció un poco escasa de recursos, rozando la racanería. Aún así, la experiencia fue grata y prometo intentar repetir el año que viene.
La música había enderezado la tarde y la guinda al pastel vendría tras la cena, cuando un dúo nos amenizó con sus instrumentos y voces recordando el repertorio clásico vasco nos dio tiempo a recordar a Benito, Oskorri, Mikel Laboa, Pantxoa eta Peio, Xabier Lete, ... Me habría quedado toda la noche. Me sorprendió la cara de algunos transeúntes, manzanillos y chiquilicuatros en su mayoría, que miraban como las vacas al tren como si sus corazones fueran insensibles al espectáculo. Hola altxako degu herria!
Eso sí, por muy elegante que sea el sitio aquello de que “Aunque la mona se vista de seda mona se queda” se cumple en Irun, en la capital y en Tegucigalpa. Hay mucha gente que va a figurar y que no guarda las mínimas normas de cortesía: ya no hablo de etiqueta, porque aquello de que a la ópera se va de punta en blanco es algo muy clasista y ha quedado en el baúl de los recuerdos, sino de toda esa gente que está esperando a que comience la función para abrir el bolso, sacar el caramelito, quitarle el plástico, carraspear, ... o los que se aburren antes de tiempo y se dedican a mirar la hora en el reloj haciendo uso de su esfera luminosa.
Pero bueno, a pesar de eso y otras cosas, cada vez que se apagan las luces y sube el telón se me pone la piel de gallina porque sé que puedo disfrutar de un espectáculo sin igual, aunque a veces las expectativas superen ligeramente al resultado. La verdad es que la representación no fue memorable; no me voy a meter con el quehacer de los cantantes y los músicos, porque para eso ya están los críticos (a los que muchas veces no hago caso, porque no me considero de sabiduría tal como para apreciar esos detalles de los que hablan sólo por el placer de leerse al día siguiente), pero quizás esperaba algo más de la puesta en escena de la que tanto se había hablado. Tratándose de una historia de fantasía, me pareció un poco escasa de recursos, rozando la racanería. Aún así, la experiencia fue grata y prometo intentar repetir el año que viene.
La música había enderezado la tarde y la guinda al pastel vendría tras la cena, cuando un dúo nos amenizó con sus instrumentos y voces recordando el repertorio clásico vasco nos dio tiempo a recordar a Benito, Oskorri, Mikel Laboa, Pantxoa eta Peio, Xabier Lete, ... Me habría quedado toda la noche. Me sorprendió la cara de algunos transeúntes, manzanillos y chiquilicuatros en su mayoría, que miraban como las vacas al tren como si sus corazones fueran insensibles al espectáculo. Hola altxako degu herria!
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