viernes, 29 de junio de 2007

Gora Irun! Gora San Marcial!

Las ventanas de casa abiertas de par en par, el disco con las marchas del Alarde a todo trapo, la ropa preparada para hoy y para mañana, todo un año condensado en una semana larga y dos días tan grandes que hacen que me estremezca mientras escribo estas líneas.

Un recuerdo para todos aquellos que por razones de estudio o trabajo no pueden estar y un saludo para todos los que, atendiendo a razones humanitarias, me han permitido estar donde todo irunés debe hallarse en estos días, en su casa.

Días de mucho ajetreo, habrá que alimentarse bien (el filete y los huevos de mañana a las cuatro y media de la mañana serán antológicos). Que San Pedro y San Marcial nos acojan bajo su manto.

Gora Irun! Gora San Marcial!

jueves, 21 de junio de 2007

Cambalache

Hoy tengo alma de tango, de esos tangos desgarrados que hablan de desamores, desencuentros, desventuras y desencantos (todo positivo). Lo de la pasión por el tango me viene al parecer de mi aitona, al que no llegué a conocer, pero cuyo recuerdo hizo llegar hasta mí unos vinilos rayados donde la voz de Carlitos Gardel se imponía a todos los ruidos de fondo que sacaba un viejo tocadiscos.

Conozco pocos tangos alegres, la mayoría son nostálgicos e incluso violentos, y en días en los que uno está cansado son la mejor medicina y lo que mejor se adecúa a los que gustamos de cantar en cualquier esquina.

Algunos de los tangos más famosos lanzan mensajes desoladores:

-“Verás que todo es mentira, verás que nada es amor, que al mundo nada le importa, ¡Yira!... ¡Yira! Aunque te quiebre la vida, aunque te muerda un dolor, no esperes nunca una ayuda, ni una mano, ni un favor”.

-“Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé, en el quinientos seis y en el dos mil también. Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos, valores y dublé. Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldad insolente ya no hay quien lo niegue, vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos... Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador” (Cambalache).

Podríamos seguir así toda la noche, pero no es plan. Lo mejor de todo es que después del desahogo que supone cantar, uno ve las cosas de otra manera y piensa como Scarlett O’Hara: “Mañana será otro día”.

P.S.: Buf, hoy no sé que película recomendar. Una con un poco de intriga para variar y que es otro clásico entre los clásicos: “Charada”. Audrey Hepburn (estupendísima como en la mayoría de las cosas que hizo: Sabrina, Desayuno con diamantes, My fair lady, Dos en la carretera) y Cary Grant (en el Olimpo de los actores) rodeados de secundarios de lujo como el entrañable Walter Matthau (metido en otro estilo de papeles a los protagonizados con su pareja cinematográfica Jack Lemmon), entre otros.

lunes, 18 de junio de 2007

Nenikekamen*

*En griego antiguo: “Hemos vencido”. Es la expresión atribuida al moribundo soldado Filípides cuando dio cuenta de la victoria en la batalla de Maratón, justo antes de caer muerto exhausto por el esfuerzo que le supuso la carrera. Esperemos correr mejor suerte que el soldado.

Todavía se me encoge el corazón de pensarlo. De ver lo cerquita que ha estado el abismo. De pensar qué habría pasado si, ante nuestra manifiesta incapacidad para marcar, el gol en propia meta, que tantos cabreos nos ha traíso esta temporada, no se llega a conseguir. De imaginar que Celta y Betis podían haberse puesto en ventaja antes que el Athletic llevando a la esquizofrenia colectiva en La Catedral.

Pero no pasó. Y no nos queda más que dar gracias a aquello en lo que cada uno crea. Porque, llegados a este punto, ha sido una cara o cruz. Muchos días salió cruz, pero hubo otras jornada en las que la moneda, tambaleante, cayó de nuestro lado; una serie de agonías que al final sirven para esbozar una tímida sonrisa. Tímida, porque no debemos sacar pecho de lo hecho, por lo menos no deben hacerlo los jugadores.

18:48. San Mamés abronca a su equipo. Cualquiera diría que se ha consumado el descenso, que la próxima edición del Campeonato Nacional de Liga será distinta porque uno de los tres equipos que no ha conocido otra cosa que la máxima categoría ha sucumbido.

No es así, la gente silba porque le duele el alma después de dos temporadas en las que ha conocido más penas y sinsabores que en los 107 años anteriores, porque ha visto que un equipo hecho y en fase de consolidación ha pasado a ser uno de los peores equipos de la Liga gracias a los disparates de unos y otros.

El pueblo ha hablado y hablará en las elecciones del mes que viene. Dura labor tiene los candidatos para enderezar el rumbo de la nave rojiblanca, que ya no es gabarra como antaño, sino una chipironera con más agujeros que un queso gruyère.

P.S. Sin que suene a demagogia barata, porque los que me conocen saben de mis gustos y disgustos futbolísticos, en un día como hoy mi corazón está al lado de los que sienten sus colores y lloran por ellos.

viernes, 15 de junio de 2007

Que llegue ya el domingo

¡Qué semana llena de tópicos! 109 años de historia en 90 minutos, el partido más importante de la historia, etc, etc. A pesar de llevar toda la semana entre PBL’s y chanflainadas, cada vez que cruzo una mirada con algún correligionario o con algún otro más cercano al enemigo, me vienen las primeras palabras que oí el lunes por la mañana: “Javier, miedo”.

Tengo miedo, congoja, jindama y casi hasta pirrillera. Dirán ustedes que soy un simple por gastar tantas energías para sufrir por once mangarranes que corren (en el mejor de los casos) en calzón corto dando patadas al balón sin ningún sentido la mayoría de las veces.

Pues sí lo soy. Una de las cosas que recuerdo de mi niñez (a los 5 años todavía era niño, por si alguien lo pone en duda) es estar en Bilbao el día que el Athletic ganó la última final de Copa. Llevo 21 años pegado a una radio que me trajo mi padre cuando era pequeño, y hasta en Hyde Park me las arreglé para oír en Radio Exterior de España lo que hacía por aquel entonces el equipo de un tal Dragoslav Stepanovic que estuvo también a punto de buscarnos la ruina.

Por todo eso y mucho más estoy en un estado de excitación tal que necesito que sea ya domingo y que pase lo que tenga que pasar. Si el lunes falto al trabajo no me busquéis. Dejaré el testamento hecho (los discos para Mendikute, la colección de recortes de periódico para Borja que sé que los aprovechara, los gruñidos para Xanti y una tableta de chocolate para Cris) y los exámenes puestos.

miércoles, 13 de junio de 2007

Hay días y días

Hay días en que uno no se aguanta a sí mismo, va cabreado como un mono, y no le importa nada ni nadie porque no tiene fuerzas para otra cosa que para seguir cabreado.

Hay días en los que uno quisiera hacer cosas, pero lo sucede como a un oscilador mal diseñado, que la condición de ganancia no se cumple, es decir que le falta chicha para continuar el vaivén inicial, o que la condición de fase va por donde quiere y uno se mueve de la manera equivocada.

Sin embargo, hay otros días en los que te reconcilias con el mundo y con la profesión. Y hoy es uno de esos, en los que después de tanto predicar en el desierto, de aguantar malos genios y de provocar malos humores, parece que algo sale en claro.

Cuando vienen mal dadas hay dos posibilidades: la primera es pensar que los demás andan igual de mal que uno, y que eso hará que la mediocridad se convierta en medianía, cuando son dos cosas que no se parecen ni en el blanco de los ojos. Esa no me gusta, porque ya se sabe que “mal de muchos, ...”.

La segunda es mi preferida y el mundo ha funcionado así desde que es mundo. Se trata de agruparse en torno a algo, un concepto, una idea, o un enemigo común, y plantarle cara. Me gusta ver que la gente se decanta por esta segunda solución, aunque sea para ahuyentar fantasmas imaginarios. “L’union fait la force”. Tanto que se habla de trabajo y unión, cooperativismo y valores, ¡caramba! Me apetecía ver todo esto llevado a la práctica.

Quizás mañana vuelva a amanecer nublado y la risa se torne en llanto; pero eso ya no está muchas veces en manos de cada uno. Mientras tanto, seguiremos el lema de la canción de Serrat: “Hoy puede ser un gran día... y mañana también”.

P.S.: La recomendación cinematográfica del día es para gente que se quiera reconciliar con el mundo, como un servidor. Frank Capra y Stewart en "¡Qué bello es vivir!" ¿Qué es un cuento de hadas? ¿Qué el mundo no puede ser tan maravilloso? Puede, pero la lagrimilla del final no me la quita nadie.

viernes, 8 de junio de 2007

Dura lex, sed lex (La Ley es dura, pero es la Ley)

De este modo recoge el latín la necesidad de que prevalezca el principio de obediencia a la Ley. ¿Qué es la Ley? Volviendo una vez más al diccionario de la RAE, nos presenta la Ley como “precepto dictado por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia y para el bien de los gobernados”.

¿Quién es la Ley? Parafraseando a Luis XIV (“L’État c’est moi”), hay quienes dicen de quien les escribe que “Yo (nosotros) soy (somos) la Ley”. Sería muy pretencioso considerarnos de tal modo, cuando a mí por lo menos me asaltan dudas sobre lo que es “la justicia” y “el bien de los gobernados”, teniendo en cuenta que gobernantes y gobernados nunca se van a poner de acuerdo sobre dichos temas.

La Justicia, una de las cuatro virtudes cardinales (Prudencia, Justicia, Templanza y Fortaleza), dicen que es ciega, ¿será también sorda? Quizá a veces debería serlo, porque le evitaría ciertos desvelos. Siempre he pensado que se deben juzgar los hechos en función de la situación: el mismo caso en dos contextos diferentes no puede ser juzgado de la misma manera. Pero también es cierto que la mujer del César, además de ser honrada debe parecerlo.

Del mismo modo, y cuando la semana va larga, a veces uno pierde el juicio y el temple, y agentes externos al problema en cuestión le hacen estar poco acertado a la hora de impartir justicia, que parece ser que es lo que nos toca.

Dilemas aparte, me guiaré por las palabras de una señora que me aconsejó sabiamente cuando me embarqué en esta aventura: nunca creerme dueño de la verdad absoluta ni por encima del bien y del mal. Espero acertar.

Sed felices.

jueves, 7 de junio de 2007

La vida es sueño

Son las ventajas del horario flexible, que se puede estirar lo mismo por delante que por detrás. Cuando en el intervalo de tiempo que va de sol a sol se juntan modulación AM, una cobaya, un reactor nuclear, analizadores de redes mágicos que aplican sus poderes sobre amplificadores mutantes, reuniones sui generis, placas de sheriff al estilo Viejo Oeste, exámenes, recuerdos de los viejos tiempos, Electrosón, Mikel Laboa y alguna cosa más, pasa lo que tiene que pasar:
1. Que cuando se llega a la cena la lengua va tan suelta y el sentido del humor tan desbordado, que cuesta medirse en el comentario. (Nunca he sabido hacerlo, lo recordarán mis amigos del desayuno en la Universidad).
2. Que cuando se le echa la persiana al día, la noche nos transporta a sueños imposibles que mezclan bichejos de jaula, frontones y profesores de instituto (es una forma de salir de la rutina de los sueños habituales).
El día de hoy también promete. Que Dios nos pille confesados.
¡Ah! La última, una recomendación cinematográfica a cuenta de reactores nucleares y teléfonos rojos. Los aficionados al cine la habrán cogido al vuelo. “Teléfono rojo, volamos hacia Moscú”. Según dicen los entendidos, “la más demoledora sátira sobre la guerra fría y el peligro atómico de la historia del cine”. Stanley Kubrick, Peter Sellers (saga de la Pantera Rosa, El guateque, El quinteto de la muerte, ...), George C. Scott (Patton, El buscavidas, ...). Espectacular, creedme.