sábado, 14 de julio de 2007

...Y en Irún nació un Príncipe

Hoy es un día señalado en el calendario. Para los franceses es el día de “La Fête Nationale: le 14 juillet”. Pero también nuestros vecinos galos, junto con muchos iruneses, tienen marcado este día en el recuerdo como el aniversario del fallecimiento de uno de los personajes más ilustres que ha dado nuestra ciudad: Mariano Eusebio González, conocido internacionalmente como Luis Mariano, el "Príncipe de la opereta"

En la actualidad, a algún iletrado le sonará a cantante casposo que sale canturreando junto a cierta popular folklórica en películas de las tardes de los sábados. Sin embargo un breve repaso a su carrera nos saca de dudas, tanto de su trayectoria como de la gloria que alcanzó en vida.

Luis Mariano nació en Irun el 13 de Agosto de 1914. Desde su infancia mostró un gran interés por la música y el cine. Su afición se tornó entusiasmo con la visita a Burdeos del cineasta René Barberís que rodaba el filme “Ramuntxo”. La Coral Eresoinka en la que forma parte Luis Mariano participa en el rodaje, y nuestro artista a pesar de los años difíciles en que vive, decide salir del anonimato. Se matricula en la Escuela de Bellas Artes de Burdeos.
Como estudiante, Luis Mariano subsiste gracias a un trabajo en el cabaret bordelés Le Caveau, donde canta cada noche. Aquí conoce a André Varón, un jóven empresario galo enamorado de la lírica, con quien fraguó una sólida amistad y quien le ayudó financieramente en sus primeros años y en sus primeras escapadas a París.
En esta época empieza también a cantar con la Orquesta de Raphael Canaro, ritmos tropicales y tangos suaves “a lo Gardel”. Con ellos grabará su primer disco en el que figuraba como cantante solista. En poco tiempo comenzó a hacerse más famoso que sus maestros y la grabación en cuestión llegó, por aquel entonces, a ser disco de oro en Argentina.
En 1939 se matricula en el Conservatorio de Música y Declamación de Burdeos y deja las Bellas Artes. Consagra desde entonces su tiempo al canto y la ópera. A la vista de sus aptitudes Luis Mariano es presentado al célebre tenor Miguel Fontecha, se traslada a París y se matricula en en la Comédie Française para trabajar la interpretación con Maurice Escande.
Luis Mariano se presenta para reemplazar un tenor en la ópera cómica Don Pasquale de G.Donizetti, con éxito. En París y en provincias interpreta las tres óperas más célebres de Puccini: La Bohème, Tosca y Madamme Butterfly.
En 1945 con el estreno de “La Belle de Cádix” saltará definitivamente al estrellato. En 1948 realiza una gira por Casablanca y Rabat; más tarde llegarían los éxitos de Madrid, Lisboa, Canadá, México etc....
Para 1959, Luis Mariano había interpretado 23 películas y vendido más de cinco millones de discos. Su popularidad en vida fue inmensa y compitió en Francia con Chevalier, La Piaf o Montand.
Murió el 14 de Julio de 1970 a la edad de 55 años en el Hospital de la Salpêtrière, en París.

Por tanto, fue Luis Mariano un cantante que llegó al público, y que se supo adaptar a los nuevos tiempos en los años 60 cuando las nuevas tendencias musicales comenzaban a alejar a la gente de los teatros. Grabó prácticamente todos los éxitos de canción ligera de la época (versioneando en francés temas como “Only you”, “Volare”, fragmentos de “West Side Story, ...) y aguantó en el escenario hasta el final de sus días.

jueves, 12 de julio de 2007

Bonjour, le Tour!

Hoy es día de saludar con alegría al Tour de Francia, un saludo que se repite anualmente pero al que hay gente que parece no querer sumarse. Atrás quedaron los gloriosos días del Roi Migüel que decían los franceses, días en los que corrían ríos de tinta en los periódicos y la competición ocupaba horas y horas en radios y televisiones, provocando auténticas guerras mediáticas buscando ganarse el favor del gigante de Villava.

Hoy el Tour sigue siendo tan grande como eran entonces y el ciclismo es un deporte tan apasionante como antaño, por lo menos tanto como pueda ser ver a un asturianito (o intuirle, porque va debajo de un casco) dar una vuelta tras otra sin que pase nada emocionante, por mucho que el calvo de la lotería nos quiera vender humo.

Entonces, ¿por qué este bajón en el seguimiento del Tour? Respuesta fácil, el dopaje. Una falsedad como la copa de un pino. Mi respuesta: en este país o Estado o llámenle equis, a la gente no le gusta el deporte sino la gloria patria. El tenis hace un tiempo no lo veía ni la que se pone la minifalda para ir a los toros: Sampras, Agassi, ... no jugaban ni a tabas. Ahora con el chico este que está todo el día sacando el puño (en una actitud que antes se recriminaba a Hewitt) el tenis es un deporte maravilloso. Falta cultura del deporte.

Se dicen muchas cosas de los franceses, negativas la mayoría de ellas, y hay que reconocer que a chovinistas no les gana ni el mismísimo Chauvin, pero algún mérito habrá que concederles y con el Tour lo tienen. Han pasado de ocupar el Olimpo del ciclismo con corredores como Anquetil, Thevenet, Hinault o Fignon, a llevar 22 años sin un ganador francés y casi veinte años sin asomarse a la victoria final. Y a pesar de ello, la televisión pública francesa y, en general, todos los medios de comunicación, se vuelcan año tras año en su carrera (igual igual que Televisión Española hace dos años con la Vuelta a España, que daba sólo la media hora final), esa carrera que es patrimonio del Francia y de los que seguimos el ciclismo.

Por tanto, con las cartas sobre la mesa, sólo queda disfrutar (a pesar de que mi equipo de Tropela vaya un poco mal) y soñar con vivir un Tour apasionante, y a ser posible, del que no saquen tajada los buitres carroñeros.

P.S. Ya que otros blogs se dedican a citar a sus amigos escritores, yo lo hará con Bernanrdo Atxaga. Aquí va un pasaje de un poema suyo (al que Ruper Ordorika y Mikel Laboa, cada uno por su lado, pusieron música) que contiene un error histórico relacionado con el tema de hoy.

Esaidan, zoriontsuak al zarete mugaz bestaldeko biztanleak?
ez al duzue karramarroekin ametsikegiten? eta ume itsuekin?
Tom Simpson ziklistarekin akordatzen al zarete inoiz?
nola asfisiatu zen Aubisque mendian gora,
nolabere elastikoak axedrez taula apurtu bat zirudien
karreteraren harri txintxarretan?

viernes, 6 de julio de 2007

Encuentro en la noche

Dicen que la procesión no termina hasta que pasa el último santo y en el quehacer diario sucede algo similar. Uno no puede estar tranquilo hasta que su cabeza reposa sobre la almohada, ni siquiera tras una agradable velada comiendo piruletas de queso Idiazabal.

Medianoche en el tramo de autopista que lleva hasta Mondragón. Señal de paso de dos carriles a uno solo, lo normal, estamos todo el día de obras. Entre túnel y túnel dos o tres coches detenidos, ¿habrá habido un accidente? ¿Será un pájaro? ¿Será un avión? No, es el turno de noche de los señores de verde oliva que están dando el alto.

Casualidades de la vida. Cuando voy solo en el coche no me paran, pero claro, me ha tocado hacer de taxista de unos sujetos muy sospechosos: un no cumpleañero de Santesteban que nos quiere invitar a café sin dinero y piensa que el coche derrapa en las curvas, uno de Gernika cuya mayor afición es vacilar a los vendedores ambulantes y a las operadoras telefónicas, uno de Eibar que no necesita megáfono para hablar y una de Llodio que también debía de ir en el coche, porque no se le oía. Menuda cuadrilla de delincuentes.

Por supuesto, el saludo de rigor con el respeto y el tono grave que requiere la circunstancia.
-Bájese del coche. ¿Dónde van ustedes?
-A Mondragón.
-¿Todos?
-Sí, vivimos todos allí.
-¿De dónde vienen?
-De San Sebastián, de un acto en el Kursaal.
-Abra el maletero y póngase a un lado, -dice su compañero (de trabajo, se entiende)- que porta un bonito juguete de estos que como le de por estornudar, me atraviesa el juanete del dedo gordo.
-¿Qué lleva usted ahí?-pregunta, señalando una gran carpeta.
-Exámenes, somos profesores, ábrala si quiere.
-Ábrala usted.
A estas alturas de la película a un servidor, que es muy aldeano y sólo le falta la boina a rosca, le tiembla todo por lo que abro la carpeta y le doy al señor unas explicaciones interesantísimas.
-Mire: tiene un libro de microondas (que el g.c. pensaría: ya puede ser digital el microondas y con grill, porque el libro de instrucciones se las trae), una calculadora y los exámenes (por cierto, el ejercicio que vi tenía toda la pinta de estar mal).
-De acuerdo, puede continuar.

Buff, me tiembla todo. Si soy un hombre de bien, que se me ve en la cara ¿es necesario tener que pasar estos tragos? Si todos preferimos los tragos de otro tipo.

P.S.: Para rebajar la tensión la película de hoy tiene que ser una comedia, y a falta de una, que sean dos de uno de los reyes, Billy Wilder. Del sinfín de peliculones, un par para abrir boca (una en blanco y negro, que hay que ir acostumbrándose a la modernidad, y otra en colorines).
-Con faldas y a lo loco: Jack Lemmon y Tony Curtis en el dúo cómico de travestidos, y Marilyn Monroe poniendo el resto (y cantando y tocando el ukelele). La frase final de la película pasó a la historia del cine: “Nadie es perfecto).
-Primera plana: Jack Lemmon y Walter Matthau son dos periodistas que cubren la ejecución más alocada de la historia en una historia llena de mordaces diálogos, y donde Matthau borda su papel de granuja (como hacía en “En bandeja de plata”). Aparece una joven Susan Sarandon.

viernes, 29 de junio de 2007

Gora Irun! Gora San Marcial!

Las ventanas de casa abiertas de par en par, el disco con las marchas del Alarde a todo trapo, la ropa preparada para hoy y para mañana, todo un año condensado en una semana larga y dos días tan grandes que hacen que me estremezca mientras escribo estas líneas.

Un recuerdo para todos aquellos que por razones de estudio o trabajo no pueden estar y un saludo para todos los que, atendiendo a razones humanitarias, me han permitido estar donde todo irunés debe hallarse en estos días, en su casa.

Días de mucho ajetreo, habrá que alimentarse bien (el filete y los huevos de mañana a las cuatro y media de la mañana serán antológicos). Que San Pedro y San Marcial nos acojan bajo su manto.

Gora Irun! Gora San Marcial!

jueves, 21 de junio de 2007

Cambalache

Hoy tengo alma de tango, de esos tangos desgarrados que hablan de desamores, desencuentros, desventuras y desencantos (todo positivo). Lo de la pasión por el tango me viene al parecer de mi aitona, al que no llegué a conocer, pero cuyo recuerdo hizo llegar hasta mí unos vinilos rayados donde la voz de Carlitos Gardel se imponía a todos los ruidos de fondo que sacaba un viejo tocadiscos.

Conozco pocos tangos alegres, la mayoría son nostálgicos e incluso violentos, y en días en los que uno está cansado son la mejor medicina y lo que mejor se adecúa a los que gustamos de cantar en cualquier esquina.

Algunos de los tangos más famosos lanzan mensajes desoladores:

-“Verás que todo es mentira, verás que nada es amor, que al mundo nada le importa, ¡Yira!... ¡Yira! Aunque te quiebre la vida, aunque te muerda un dolor, no esperes nunca una ayuda, ni una mano, ni un favor”.

-“Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé, en el quinientos seis y en el dos mil también. Que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafaos, contentos y amargaos, valores y dublé. Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldad insolente ya no hay quien lo niegue, vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos... Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso o estafador” (Cambalache).

Podríamos seguir así toda la noche, pero no es plan. Lo mejor de todo es que después del desahogo que supone cantar, uno ve las cosas de otra manera y piensa como Scarlett O’Hara: “Mañana será otro día”.

P.S.: Buf, hoy no sé que película recomendar. Una con un poco de intriga para variar y que es otro clásico entre los clásicos: “Charada”. Audrey Hepburn (estupendísima como en la mayoría de las cosas que hizo: Sabrina, Desayuno con diamantes, My fair lady, Dos en la carretera) y Cary Grant (en el Olimpo de los actores) rodeados de secundarios de lujo como el entrañable Walter Matthau (metido en otro estilo de papeles a los protagonizados con su pareja cinematográfica Jack Lemmon), entre otros.

lunes, 18 de junio de 2007

Nenikekamen*

*En griego antiguo: “Hemos vencido”. Es la expresión atribuida al moribundo soldado Filípides cuando dio cuenta de la victoria en la batalla de Maratón, justo antes de caer muerto exhausto por el esfuerzo que le supuso la carrera. Esperemos correr mejor suerte que el soldado.

Todavía se me encoge el corazón de pensarlo. De ver lo cerquita que ha estado el abismo. De pensar qué habría pasado si, ante nuestra manifiesta incapacidad para marcar, el gol en propia meta, que tantos cabreos nos ha traíso esta temporada, no se llega a conseguir. De imaginar que Celta y Betis podían haberse puesto en ventaja antes que el Athletic llevando a la esquizofrenia colectiva en La Catedral.

Pero no pasó. Y no nos queda más que dar gracias a aquello en lo que cada uno crea. Porque, llegados a este punto, ha sido una cara o cruz. Muchos días salió cruz, pero hubo otras jornada en las que la moneda, tambaleante, cayó de nuestro lado; una serie de agonías que al final sirven para esbozar una tímida sonrisa. Tímida, porque no debemos sacar pecho de lo hecho, por lo menos no deben hacerlo los jugadores.

18:48. San Mamés abronca a su equipo. Cualquiera diría que se ha consumado el descenso, que la próxima edición del Campeonato Nacional de Liga será distinta porque uno de los tres equipos que no ha conocido otra cosa que la máxima categoría ha sucumbido.

No es así, la gente silba porque le duele el alma después de dos temporadas en las que ha conocido más penas y sinsabores que en los 107 años anteriores, porque ha visto que un equipo hecho y en fase de consolidación ha pasado a ser uno de los peores equipos de la Liga gracias a los disparates de unos y otros.

El pueblo ha hablado y hablará en las elecciones del mes que viene. Dura labor tiene los candidatos para enderezar el rumbo de la nave rojiblanca, que ya no es gabarra como antaño, sino una chipironera con más agujeros que un queso gruyère.

P.S. Sin que suene a demagogia barata, porque los que me conocen saben de mis gustos y disgustos futbolísticos, en un día como hoy mi corazón está al lado de los que sienten sus colores y lloran por ellos.

viernes, 15 de junio de 2007

Que llegue ya el domingo

¡Qué semana llena de tópicos! 109 años de historia en 90 minutos, el partido más importante de la historia, etc, etc. A pesar de llevar toda la semana entre PBL’s y chanflainadas, cada vez que cruzo una mirada con algún correligionario o con algún otro más cercano al enemigo, me vienen las primeras palabras que oí el lunes por la mañana: “Javier, miedo”.

Tengo miedo, congoja, jindama y casi hasta pirrillera. Dirán ustedes que soy un simple por gastar tantas energías para sufrir por once mangarranes que corren (en el mejor de los casos) en calzón corto dando patadas al balón sin ningún sentido la mayoría de las veces.

Pues sí lo soy. Una de las cosas que recuerdo de mi niñez (a los 5 años todavía era niño, por si alguien lo pone en duda) es estar en Bilbao el día que el Athletic ganó la última final de Copa. Llevo 21 años pegado a una radio que me trajo mi padre cuando era pequeño, y hasta en Hyde Park me las arreglé para oír en Radio Exterior de España lo que hacía por aquel entonces el equipo de un tal Dragoslav Stepanovic que estuvo también a punto de buscarnos la ruina.

Por todo eso y mucho más estoy en un estado de excitación tal que necesito que sea ya domingo y que pase lo que tenga que pasar. Si el lunes falto al trabajo no me busquéis. Dejaré el testamento hecho (los discos para Mendikute, la colección de recortes de periódico para Borja que sé que los aprovechara, los gruñidos para Xanti y una tableta de chocolate para Cris) y los exámenes puestos.