Tras las andanzas del aprendiz de Paco Martínez Soria por la capital del Reino allá por enero, la amenaza fantasma se cernía nuevamente sobre la coronilla del ciudadani irunés en forma de reunión programada con premeditación, alevosía y nocturnidad a cuenta de un proyecto europeo.
Pese a que hubo una intentona de enmarronar a un buen amigo para que se atreviese a meterse en un fregado sobre el que ninguno de los dos tenía mucha idea, y que además implicaba unas cuantas intervenciones en inglés delante de un público selecto procedente de diversos rincones europeos, finalmente el destino quiso que hubiese que emprender la marcha el lunes por la mañana.
Lo reconozco. Desde que se confirmó la reunión el nivel de mal humor ha sido directamente proporcional al nudo producido en el estómago cada vez que pensaba en el ridículo espantoso que podía hacer en una reunión de ese calibre. Pero bueno, como el hombre propone y Dios dispone, con ayuda de unos y de otros estamos de vuelta sanos y salvos, y sin visos de enfermar como la última vez. Eso sí, supongo que Shakespeare se habría revuelto en su tumba si hubiese oído la gran demostración de torpeza idiomática de un servdor.
De todo esto mi mayor pena ha sido faltar a dos días un tanto especiales, como son el 8 de septiembre, Alarde de Hondarribia, y el 9 de septiembre festividad de la Virgen de Arantzazu, patrona de Gipuzkoa y por la que siento especial devoción por diversas circunstancias.
De manera clandestina y entre unas y otras radios, algo se pudo escuchar de lo que pasaba en Hondarribia (o de lo que nos quisieron contar dichas emisoras). Mi corazón, mente y espíritu estaba con esos hondarribitarras que abarrotaban las aceras esperando a ver el paso del Alarde, dando fin a 365 días de preparativos con un día que salió espléndido. Un año más, el grito de “La muy noble, muy leal, muy valerosa y muy siempre fiel ciudad de Hondarribia, gora! Gora Ama Guadalupekoa! Gora Hondarribia! Gora Euskal Herria! ¡Batallón, rompan filas! dio carpetazo a una jornada calurosa en lo meteorológico y en lo emotivo. Zorionak, Hondarribia!
P.S.: Como punto final, y para tener un momento de relajación después de tanto trajín, toca recomendar una película. Hoy tengo clara mi recomendación, algo para cantar y bailar, el musical entre los musicales, “Cantando bajo la lluvia”. Y qué otra escena podía elegir salvo aquella en la que Gene Kelly nos da una lección magistral del buen provecho que se puede sacar de un paraguas negro.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
La ciudad no es para mí (ocho meses después)
martes, 2 de septiembre de 2008
Volver a empezar... mal (o “La apasionante aventura de encontrar tres peores que los nuestros).
Sólo con el título se puede adivinar que toca hablar del Athletic. La verdad es que tampoco hay mucho que decir: muchos dirán que se veía venir después de la marejada de la última semana, otros dirán que el equipo no ha llegado fresco después de tantos partidos y tantas idas y vueltas y que para esto no hacían falta ni preparadores físicos de fuerza ni nutricionistas con potitos mágicos.
Es la eterna historía de pasar del cielo al infierno o viceversa en menos tiempo de lo que tarda un coche de carreras en pasar de 0 a 100 km/h. Lo que es seguro es que estas dos semanas sin fútbol de Primera División se nos van a hacer más largas de lo debido.
Sin ganas de hacer análisis sesudos, hoy mi cuerpo pide por una vez una ración de ventajismo. Es una de los tipos de persona que menos me gusta, la persona ventajista, pero dicen que quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón por lo que no haré una penitencia demasiado grande. Después de la desidia con la que Yeste lanzó ayer el penalti que pudo meter al Athletic en el partido es un buen momento para ser ventajista con alguien que gusta de jugar con baraja trucada, de imponer las reglas y de picarse con llevarse el Scatergoris. Habrá que decirle al de Basauri que si hubiera estado Aduriz y si hubiese lanzado el penalti quizás otro gallo nos cantaría.
Por ello, me van a permitir la licencia de hacer una transcripción literal del artículo firmado por Jon Agiriano en El Correo Español el pasado viernes. Pese a que no suela estar de acuerdo con el señor Agiriano en la mayoría de las ocasiones, por una vez y sin que sirva de precedentes, hago mías sus palabras.
Puestos a perder ilusiones año tras año, por lo visto los aficionados del Athletic ya ni siquiera tenemos derecho a la ilusión más básica de cualquier hincha de infantería: la de creer que la temporada venidera va a ser mejor que la anterior, que el equipo va a progresar y el futuro llegará cargado de satisfacciones. Era algo en lo que todos creíamos (o queríamos creer, con nuestra inocencia blindada) hace tan solo unas semanas, pero los últimos acontecimientos han enfriado hasta los ánimos más vigorosamente optimistas.
Es la eterna historía de pasar del cielo al infierno o viceversa en menos tiempo de lo que tarda un coche de carreras en pasar de 0 a 100 km/h. Lo que es seguro es que estas dos semanas sin fútbol de Primera División se nos van a hacer más largas de lo debido.
Sin ganas de hacer análisis sesudos, hoy mi cuerpo pide por una vez una ración de ventajismo. Es una de los tipos de persona que menos me gusta, la persona ventajista, pero dicen que quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón por lo que no haré una penitencia demasiado grande. Después de la desidia con la que Yeste lanzó ayer el penalti que pudo meter al Athletic en el partido es un buen momento para ser ventajista con alguien que gusta de jugar con baraja trucada, de imponer las reglas y de picarse con llevarse el Scatergoris. Habrá que decirle al de Basauri que si hubiera estado Aduriz y si hubiese lanzado el penalti quizás otro gallo nos cantaría.
Por ello, me van a permitir la licencia de hacer una transcripción literal del artículo firmado por Jon Agiriano en El Correo Español el pasado viernes. Pese a que no suela estar de acuerdo con el señor Agiriano en la mayoría de las ocasiones, por una vez y sin que sirva de precedentes, hago mías sus palabras.
Puestos a perder ilusiones año tras año, por lo visto los aficionados del Athletic ya ni siquiera tenemos derecho a la ilusión más básica de cualquier hincha de infantería: la de creer que la temporada venidera va a ser mejor que la anterior, que el equipo va a progresar y el futuro llegará cargado de satisfacciones. Era algo en lo que todos creíamos (o queríamos creer, con nuestra inocencia blindada) hace tan solo unas semanas, pero los últimos acontecimientos han enfriado hasta los ánimos más vigorosamente optimistas.
Lo cierto es que el jarro de agua fría no ha podido ser más desagradable e insospechado. ¿Alguien podía imaginar que, a tan solo tres días para el estreno liguero, íbamos a estar enzarzados en una polémica de consecuencias impredecibles por la venta de un jugador? Pues bien, en esas estamos, incorregibles, tropezando de nuevo con piedras ya conocidas, como si la experiencia de campañas anteriores, cuando comprobamos lo peligrosos que pueden resultar los malos rollos internos, no sirviera de nada. ¿Será que no tenemos remedio?
Reconozco que he llegado a un punto en que no entiendo nada. Desde luego, no alcanzo a entender la venta de Aritz Aduriz, ni que, desde el club, desde una directiva que se está apuntado tantos importantes en su gestión económica y lo último que necesitaba era meterse en este berenjenal, se asuma con una naturalidad pasmosa la pérdida de un jugador tan importante, de un futbolista, el segundo delantero del equipo no lo olvidemos, para el que no existe un recambio de garantías. Ni existe, ni se le espera. Está claro que los errores del pasado no son materia lectiva en esta vieja institución. Desde luego, no aprendemos de ellos. Hace tres años, por estas mismas fechas, los jugadores del Athletic comenzaron la temporada con un convencimiento letal del que no pudieron desembarazarse: habían perdido a Del Horno y a Ezquerro, y sabían que eran objetivamente peores que la campaña anterior. Y ya vimos lo que sucedió. Algunos todavía tienen el nudo en la garganta. Pues bien, este año, salvando las distancias que se quiera, ocurrirá algo similar. Nos faltan Del Horno y Aduriz. El equipo es peor que el del año pasado, de modo que se hace muy cuesta arriba confiar en la progresión por la que todos suspiramos.
Existe ahora, además, un problema añadido. Y es que, por lo visto, no sólo hemos perdido dos futbolistas sino también la sensatez y el respetuoso comedimiento de los que los jugadores del Athletic siempre han hecho gala, en las duras y en las maduras. Pero los tiempos han cambiado. Una barbaridad. Ahora no empatamos con nadie, pero tenemos estrellas de relumbrón como Fran Yeste que sólo hablan con la prensa cuando les viene en gana y que, en vísperas del primer partido de Liga, se permiten lanzar andanadas contra la directiva por un traspaso y contra el cuerpo técnico por su programación de la pretemporada. Vamos, que si no era suficiente con el fuego que estaba ardiendo, ahí tenía que aparecer el crack de Basauri con un bidón de gasolina. ¿Acaso no es como para deprimirse?
lunes, 1 de septiembre de 2008
La familia no recibe
No, no estoy deprimido. Sólo estoy un poco cabreado como un mono. Dejar las vacaciones y empezar con dos exámenes, uno por la mañana y otro por la tarde, no es el mejor plan que a uno se le puede ocurrir, qué quieren que les diga. Por tanto, el lema de hoy es el que titula este post, significando que servidor mantendrá su cortesía habitual en el trato, pero de ahí en adelante poco más. ¿Por qué?
En el rincón rojo (aprovechando que ETB va a emitir el ciclo de Rocky): casa, familia, peliculitas, música, sofa, jaki goxua, ... en definitiva, felicidad.
En el rincón azul: Mondragón (y no voy a particularizar para que nadie proteste por alusiones), en definitiva, Mondragón.
Está claro que el vencedor por K.O. aplastante está en el rincón rojo.
Me he quedado con ganas durante el periodo vacacional de hablar de infinidad de temas: de la Expo de Zaragoza (le deberían cambiar el nombre y ponerle Fitur), de la visita a Huesca, de la Carmen de la Quincena Musical donostiarra, ... pero resumiremos en cuatro momentos.
1. Huesca y alrededores. Un gran anfitrión (en sentido literal y figurado) nos organizó una estancia corta pero intensa donde aprendimos algo sobre el Reino de Aragón, Doña Petronila y sus parientes, visitamos el castillo de Loarre donde Ridley Scott rodó “El reino de los cielos” protagonizada por Orlando Matamoscas y donde me di el gustazo de sonar casi en Dolby Surround, y pudimos saborear la carne asada de la tierra preparada por la santa madre del anfitrión (para haberle aguantado treinta años tiene que ser una santa).
En el rincón rojo (aprovechando que ETB va a emitir el ciclo de Rocky): casa, familia, peliculitas, música, sofa, jaki goxua, ... en definitiva, felicidad.
En el rincón azul: Mondragón (y no voy a particularizar para que nadie proteste por alusiones), en definitiva, Mondragón.
Está claro que el vencedor por K.O. aplastante está en el rincón rojo.
Me he quedado con ganas durante el periodo vacacional de hablar de infinidad de temas: de la Expo de Zaragoza (le deberían cambiar el nombre y ponerle Fitur), de la visita a Huesca, de la Carmen de la Quincena Musical donostiarra, ... pero resumiremos en cuatro momentos.
1. Huesca y alrededores. Un gran anfitrión (en sentido literal y figurado) nos organizó una estancia corta pero intensa donde aprendimos algo sobre el Reino de Aragón, Doña Petronila y sus parientes, visitamos el castillo de Loarre donde Ridley Scott rodó “El reino de los cielos” protagonizada por Orlando Matamoscas y donde me di el gustazo de sonar casi en Dolby Surround, y pudimos saborear la carne asada de la tierra preparada por la santa madre del anfitrión (para haberle aguantado treinta años tiene que ser una santa).
2. Nacedero del Urederra e inmediaciones. Paraje extraordinario a tiro de piedra, donde hasta los más torpes como un servidor, pueden reencontrarse con la naturaleza y la paz.
3. Kantaldi de Benito Lertxundi dentro del Bidasoa Folk Festival. El 23 de agosto en el frontón Beltzenia de Hendaia el bardo oriotarra ofreció una vez más un gran concierto que dejaba una vez más claro que su último trabajo publicado (40 urtez ikasten egonak) era una mala versión de lo que son los directos de Benito. Con sus fallos y sus olvidos (se le fueron un par de letras y metió la pata en otro tema) supo animar durante más de dos horas la velada presentando temas del nuevo disco (alguno de ellos con buena pinta) y entonando un buen número de clásico que el público coreó al unísono: Baldorba, Zegatik utzi kantatzeari, Atarratzeko gazteluko kantua, Jaun Baruak, Zenbat gera, ...
4. Pekín 2008. Han sido unos juegos extraordinarios de principio a fin, con deportistas que han rayado a un nivel increíble y que nos dejan recuerdos imborrables y nombres para la historia como Phelps, Bolt, Bekele y Dibaba, los pistards británicos, ... Una oportunidad única para inyectarse en vena espíritu olímpico. Nos vemos en Londres.
Pero todo esto es historia. Septiembre ha entrado de sopetón, hasta con un punto de mala educación, despertándoso del dulce letargo agosteño. Cómo cantaba José Feliciano:
¿Qué será, qué será, que será?
¿Qué sera de mi vida, qué será?
Si sé mucho o no sé nada
ya mañana se vera,
y será, será lo que será.
martes, 26 de agosto de 2008
Bilbao se esta inundando...
Jamás una canción fue tan premonitoria. Hoy, al volver la página del calendario me ha venido a la memoria una de las páginas más angustiosas que he vivido hasta el día de hoy: las inundaciones que afectaron a Bizkaia, Gipuzkoa y parte de Araba hace exactamente 25 años.
Por circunstancias de la vida, un servidor, inocente criatura de cuatro años y medio, estaba en Bilbao pasando la Aste Nagusia con mi amona en casa de unos familiares en el barrio de La Peña en El Botxo, cuando pasó lo que paso.
Mis recuerdos sobre aquellos días son pocos pero grabados a fuego en la memoria: la falta de luz paliada con velas (desde entonces entiendo por qué en mi casa hay tantas velas en los cajones), la ría manejando los coches como muñecos de trapo, las lágrimas de unos y de otros, ...
Sobran las palabras.
Por circunstancias de la vida, un servidor, inocente criatura de cuatro años y medio, estaba en Bilbao pasando la Aste Nagusia con mi amona en casa de unos familiares en el barrio de La Peña en El Botxo, cuando pasó lo que paso.
Mis recuerdos sobre aquellos días son pocos pero grabados a fuego en la memoria: la falta de luz paliada con velas (desde entonces entiendo por qué en mi casa hay tantas velas en los cajones), la ría manejando los coches como muñecos de trapo, las lágrimas de unos y de otros, ...
Sobran las palabras.
domingo, 17 de agosto de 2008
Qosque tandem TVE abutare patentia nostra?
Ya sé que no soy original al volver a utilizar esta catilinaria que ya a pareció en el blog en algún otro momento, pero no se me ocurría ninguna forma mejor para reflejar el mosqueo que tengo con Telepirulí.
La verdad es que se veía venir. La madrugada del viernes al sábado ya amagaron los programadores del Ente y esta pasada madrugada han confirmado las peores expectativas. Me explico. Dentro de la tan cacareada grandiosa cobertura que está haciendo RTVE de los Juegos Olímpicos, algunos estamos un poquito cansados de tanto diferido (con mentiras incluidas porque a veces dicen dar los eventos en directo) y repetición.
El caso más sangrante ha sucedido quizás con uno de los acontecimientos más relevantes en las últimas décadas en lo que a los Juegos se refiere, el seguimiento de la séptima y octava medallas de oro de Phelps. Sufrimos ya en la madrugada del viernes para ver la séptima: con Paquillo Fernández descartado para las medallas, La 1 continuó con la marcha hasta el final (decisión que respeto pero no comparto) mientras Teledeporte, no accesible para todos los televidentes repetía por nosecuantaava vez el partido del chico del puño (que ya se sabía que en esa repetición también iba a ganar). Por un capricho del destino justo antes de la salida del 100 mariposa conectaron con el Cubo de Agua y justo justo vimos la carrera y una repetición antes de volver a esa emocinantísima repetición.
Con semejantes antecedentes lo de anoche estaba cantado: en Teledeporte unos vídeos absurdos que diría el difunto Paco Umbral y en La 1 la natación con un delay de un cuarto de hora. ¿Es que ninguna mente pensante entiende el concepto de prioridad, de acontecimiento irrepetible?
Pero bueno, no es más que una más que sumar en la lista de cantadas durante estos Juegos: primer tiempo del España-Francia de balonmano con unos cinco minutos de retraso, final de 10.000 metros masculina en diferido, narradora de vela que no sabe sumar (por Dios, ¡cómo se puede ser tan torpe!), el que retransmite el balonmano que es un petardo (Luismi, te echamos de menos), ...
Sintiéndolo mucho, sigo en mis trece. Los españoles tienen mucho que aprender de mis bienamados amigos Dominics. En Internet, cobertura completísima de los juegos incluyendo la difusión de los 12 canales olímpicos que proporciona la Unión Europea de Radiodifusión, y por televisión convencional y haciendo uso de un único canal cobertura con muchísimo gusto y estilo y con interesantes reportajes de un amplio abanico de deportes, con especial atención a los deportes reyes de los juegos. Está claro que todavía van un paso por delante, aunque a más de uno le duela reconocerlo.
miércoles, 13 de agosto de 2008
¡Maldito toque!
La rozó con la yema de los dedos pero al final un toque casi imperceptible para el ojo poco entrenado desplazó al irundarra Ander Elosegui desde la medalla de bronce al cuarto lugar,
el primero de los perdedores, la medalla de hojalata. Ander maldijo su infortunio porque sabía que en esos dos segundos de penalización estaba la diferencia entre la alegría por un diploma olímpico o la gloria de tocar chapa a la edad de veinte años.
Sea como fuere el futuro está en sus manos. Lástima que tenga que irse tan lejos para entrenar. Lástima que la Consejería de Medioambiente del Gobierno Vasco encabezada por la señora Larrañaga se tome tantas molestias para evitar la construcción de un canal de aguas bravas en la ciudad y nos toque tanto la moral a los iruneses (debe ser afición por esos lares) paralizando un proyecto que fue concebido hace ya ¡10 años!.
Nos vemos en Londres 2012.
NOTA: Si a alguien le interesa aquí va la información aportada desde la Federación Vasca de Piragüismo en línea con el apoyo mostrado desde el Ayuntamiento de Irun, donde se argumenta y respalda la construcción del Canal de Aguas Bravas de Oxinbiribil (http://www.fvpiraguismo.org/cas/canal_de_aguas_bravas.htm, http://www.irun.org/micros/parques/caste/fut.htm) , así como un artículo aparecido en el diario El País hace diez años (http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/GUIPUZCOA/IRUN_/GUIPUZCOA/Irun/proyecta/construir/canal/aguas/bravas/artificial/elpepuesppvs/19981204elpvas_19/Tes).
el primero de los perdedores, la medalla de hojalata. Ander maldijo su infortunio porque sabía que en esos dos segundos de penalización estaba la diferencia entre la alegría por un diploma olímpico o la gloria de tocar chapa a la edad de veinte años.Sea como fuere el futuro está en sus manos. Lástima que tenga que irse tan lejos para entrenar. Lástima que la Consejería de Medioambiente del Gobierno Vasco encabezada por la señora Larrañaga se tome tantas molestias para evitar la construcción de un canal de aguas bravas en la ciudad y nos toque tanto la moral a los iruneses (debe ser afición por esos lares) paralizando un proyecto que fue concebido hace ya ¡10 años!.
Nos vemos en Londres 2012.
NOTA: Si a alguien le interesa aquí va la información aportada desde la Federación Vasca de Piragüismo en línea con el apoyo mostrado desde el Ayuntamiento de Irun, donde se argumenta y respalda la construcción del Canal de Aguas Bravas de Oxinbiribil (http://www.fvpiraguismo.org/cas/canal_de_aguas_bravas.htm, http://www.irun.org/micros/parques/caste/fut.htm) , así como un artículo aparecido en el diario El País hace diez años (http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/GUIPUZCOA/IRUN_/GUIPUZCOA/Irun/proyecta/construir/canal/aguas/bravas/artificial/elpepuesppvs/19981204elpvas_19/Tes).
lunes, 11 de agosto de 2008
Zuekin... Oskorri taldea!
Cuando treinta y siete años después de salir al tablado por primera vez se es capaz todavía de contentar a un público de edades muy diversas, eso deja a las claras que con momentos de mayor y menor acierto, hay una propuesta que ha calado hondo en el sentir popular. Así es Oskorri, un conjunto en el que sólo sobreviven Natxo de Felipe y Anton Latxa desde sus inicios, y que el viernes pasado recalo en Irun como prolegómeno de la Irungo Euskal Jira 2008 con su espectáculo Banda Band.
Oskorri demuestra que sigue gozando de buena salud y fiel a su inconfundible sonido (que aunque haya variado algo en los últimos tiempo incidiendo un poco más en la percusión, sigue siendo en su base el mismo de siempre) en un recorrido por temas de ayer y de hoy.
Los temas de hoy, siempre convenientemente explicados por medio del verbo fluido de Natxo son bonitos, con letras cuidadas tanto de poetas antiguos como contemporáneos, y las canciones de hace tiempo son las mismas que fueron entonces pero que con un retoque aquí y un arreglo allá vuelven a parecer diferentes. Temas agraciadísimos como Emazurtz (primera canción del primer LP “Gabriel Arestiren oroimenez”), Forjarien kanta, Negu minean o Arin bero se intercalan con pot-pourris humorísticos, canciones para niños y sonidos más serios hasta llegar al ineludible Furra-furra. La mayoría de los números son protagonizados por el líder de la banda, pero, sin embargo, las canciones interpretadas por Antón Latxa tienen un sabor especial: aunque con bastante menos voz que antaño su voz grave pero suficientemente cálida infiere un carácter especial a sus interpretaciones.
Y si algo tiene de especial esta nueva remesa de conciertos es el acompañamiento con banda de música que forma parte del cartel. En eso también Oskorri se desmarca de sus antecesores que acompañados de conjuntos sinfónicos parecían más formales, mientras que ellos prefieren algo que esté más al pie de la calle. La Banda de Irun, que ya les había acompañado el año pasado con ocasión de la Semana Grande donostiarra, cumple de sobra bajo la batuta del enérgico pero a su vez detallista Iñaki Gurrutxaga Azpiazu. No sé como habrán sido los conciertos con bandas de otros lugares, pero a pesar de que la toma de sonido en directo pudiera parecer en algún momento deficiente, me gustó más la interpretación de los temas que en el disco oficial que publicó Oskorri con la Banda de Bilbao. Supongo que se deberá a un pequeño ramalazo de chauvinismo irunés.
En definitiva, muy buen concierto (el único pero podría se la duración del mismo, que es bastante menor a la que nos tiene acostumbrados Oskorri, pero se ciñen estrictamente a las partituras arregladas para banda) con aforo completo cercano al millar de personas (como le gustan al personal los conciertos que son de balde) y ganas de más (yo los he visto cinco veces y espero a que llegue la siguiente).
Oskorri demuestra que sigue gozando de buena salud y fiel a su inconfundible sonido (que aunque haya variado algo en los últimos tiempo incidiendo un poco más en la percusión, sigue siendo en su base el mismo de siempre) en un recorrido por temas de ayer y de hoy.
Los temas de hoy, siempre convenientemente explicados por medio del verbo fluido de Natxo son bonitos, con letras cuidadas tanto de poetas antiguos como contemporáneos, y las canciones de hace tiempo son las mismas que fueron entonces pero que con un retoque aquí y un arreglo allá vuelven a parecer diferentes. Temas agraciadísimos como Emazurtz (primera canción del primer LP “Gabriel Arestiren oroimenez”), Forjarien kanta, Negu minean o Arin bero se intercalan con pot-pourris humorísticos, canciones para niños y sonidos más serios hasta llegar al ineludible Furra-furra. La mayoría de los números son protagonizados por el líder de la banda, pero, sin embargo, las canciones interpretadas por Antón Latxa tienen un sabor especial: aunque con bastante menos voz que antaño su voz grave pero suficientemente cálida infiere un carácter especial a sus interpretaciones.
Y si algo tiene de especial esta nueva remesa de conciertos es el acompañamiento con banda de música que forma parte del cartel. En eso también Oskorri se desmarca de sus antecesores que acompañados de conjuntos sinfónicos parecían más formales, mientras que ellos prefieren algo que esté más al pie de la calle. La Banda de Irun, que ya les había acompañado el año pasado con ocasión de la Semana Grande donostiarra, cumple de sobra bajo la batuta del enérgico pero a su vez detallista Iñaki Gurrutxaga Azpiazu. No sé como habrán sido los conciertos con bandas de otros lugares, pero a pesar de que la toma de sonido en directo pudiera parecer en algún momento deficiente, me gustó más la interpretación de los temas que en el disco oficial que publicó Oskorri con la Banda de Bilbao. Supongo que se deberá a un pequeño ramalazo de chauvinismo irunés.
En definitiva, muy buen concierto (el único pero podría se la duración del mismo, que es bastante menor a la que nos tiene acostumbrados Oskorri, pero se ciñen estrictamente a las partituras arregladas para banda) con aforo completo cercano al millar de personas (como le gustan al personal los conciertos que son de balde) y ganas de más (yo los he visto cinco veces y espero a que llegue la siguiente).
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